La Venezuela del café de la tarde y en el corazón de un pueblo.
La Venezuela del café de la tarde y en el corazón de un pueblo que, vive su identidad con amor y ternura y donde encontremos una vida libre, de prosperidad y digna de compartir entre todos.
¡UN RECUENTO NECESARIO! A manera de introducción
La diversidad cultural se hizo presente con la intervención de quien conduce un gran país y que guardo a un sátrapa, por intermedio de un acto del imaginario poético, que no explico ni tampoco ha explicado, porque designo a la señora que dirige nuestros destinos teniendo ya otra dama, mucho más apropiada y honrada para dirigir los mismos y que por un elección aun no realizada, pero que sin dudas está garantizada.
Una vez más, el gentilicio criollo demuestra que el buen humor caribeño es el mejor mecanismo de amortiguación ante los momentos difíciles.
En un despliegue donde el desparpajo del humor se fundió con la memoria, en todos estos días post “doblete de temblores e incapacidad de respuesta inmediata que nos sorprendió a todos, si seguimos creyendo en “pajaritos embarazados”.
Los hechos
Como muchos coinciden en señalar, los sismos no solo determinaron la naturaleza sino el grado de destrucción en que se encontraban las instituciones del país y la consecuente falta de condiciones y preparación para afrontarla.
También determinaron el grado corrupción que autorizó edificar sobre suelos sedimentarios, sin cumplir con las normativas requeridas y dejo sus memorias producto de sus actuaciones.
Las ayudas llegaron más pronto de otros países, que de nuestro país.
En cualquier parte del mundo un sismo tan fuerte hubiera provocado destrozos, pero en un país preparado con anticipación – como por ejemplo Japón -, los daños, tanto humanos como materiales, hubiesen sido bastante menores.
El Estado venezolano -lo que queda de él- mostró ser incapaz de cumplir lo que se supone es su misión principal:
Proteger la vida de sus compatriotas y atender oportuna y cabalmente sus necesidades en momentos de una tragedia.
Demoró la movilización de personal y recursos para socorrer a las víctimas, y/o lo hizo de forma incompleta, ocasiono pérdidas evitables de vidas.
Muchos testimonios señalan, que además de acciones de saboteo de algunos de algunos agentes retardo las labores de salvamento y de voluntarios civiles venezolanos y/o de provenientes de países amigos.
No se entiende, el interés del Presidente Trump por tanto, en conservar su régimen por interpuestas personas, cuando se ha puesto de manifiesto, claramente, que esto conduce a lo mismo.
Este remedo de Estado no sirve para manejar una emergencia como la actual. Estructuralmente está incapacitado para ello. Quienes lo han detentado a lo largo del último cuarto de siglo, lo han convertido en instrumento para controlar, reprimir y expoliar a la nación.
Estamos en presencia de un grupo fallido, incapaz de reconstruir a Venezuela luego del doble terremoto. Toca culminar las labores de rescate, limpiar miles de toneladas de escombro, sanear los espacios que se van recuperando, proveer servicios de salud y asistencia a los damnificados, garantizarles alimentos, agua y servicios públicos y, con base en estudios calificados, comenzar la construcción de infraestructura y viviendas en los lugares adecuados.
Además de sus carencias técnicas e indisposición de quienes lo manejan, el Estado no tiene recursos para realizar estas tareas.
Debe buscar el concurso de la inversión privada, así como la provisión de sustanciales créditos, recursos a fondo perdido y asistencia técnica de la banca multilateral. Para ello, debe garantizar estabilidad, inspirar confianza y poner sus cuentas en orden.
El Estado actual no puede.
La desidia del interinato ha desatado un coraje y una indignación que exige respuestas. De no ser atendidas, puede desembocar en disturbios y caos. Hay que definir la estrategia.
Nuestro agradecimiento
Al gobierno de los Estados Unidos se le agradece enormemente, como también a los de otros países amigos, la valiosa y urgente ayuda internacional para socorrer a los venezolanos que han sido víctimas de los terremotos.
Asimismo, al gobierno del Presidente Trump también se le agradece por haber removido a Maduro, un criminal, de la jefatura del Estado a comienzos de año.
Tareas actuales y de consideración por incomprensibles
La reconstrucción es, ahora, tarea central y prioritaria, pero en términos mucho más difíciles. Sin conducción acertada de esta fase, en absoluto habrá estabilidad, base del plan inicial.
La estrategia de tres fases enunciada para Venezuela por Marco Rubio al capturar a Maduro -estabilización, reconstrucción, transición- quedó totalmente trastocada por la tragedia.
Trump debe modificar su estrategia para Venezuela no solo para resguardar la paz y la estabilidad. También por la ilegitimidad e inconstitucionalidad del interinato que él sostiene. Carece de apoyo popular, es fuente de corruptelas y su origen es espurio, pues proviene de la usurpación del poder,.
Además, conforme al artículo 233 de la Constitución, Delcy Rodríguez agotó la temporalidad de su cargo el 3 de julio y se deben realizar elecciones dentro de los próximos 30 días.
La reconstrucción es, ahora, tarea central y prioritaria, pero en términos mucho más difíciles. Sin conducción acertada de esta fase, en absoluto generara estabilidad, base del plan inicial. La desidia del interinato ha desatado un coraje y una indignación que exige respuestas. De no ser atendidas, puede desembocar en disturbios y caos, por lo que hay que definir la estrategia.
Trump debe modificar su estrategia para Venezuela no solo para resguardar la paz y la estabilidad. También por la ilegitimidad e inconstitucionalidad del interinato que él sostiene carente de apoyo popular, es fuente de corruptelas y su origen es espurio, pues proviene de la usurpación del poder. Además, conforme al artículo 233 de la Constitución, Delcy Rodríguez agotó la temporalidad de su cargo el 3 de julio, como mencionamos y debe realizar elecciones dentro de los próximos días.
Pero el interés que ha manifestado Donald Trump en Venezuela. hasta ahora, va en otra dirección: el control de una enorme explotación petrolera, extendido, ahora, a sus riquezas en otros minerales. Pero con la incertidumbre que transmite la precariedad del interinato, las grandes empresas petroleras y mineras dudan en invertir los enormes recursos que permitirían alcanzar la producción proyectada.
En realidad, la afirmación de Trump (luego del terremoto) de que los venezolanos están “bailando en la calle de alegría” gracias a su gestión, revela que hay algo que no parece justo ni existe.
Lo que le interesa es inflar su propia figura de líder ante su fanaticada. Así, Venezuela representa un trofeo a ser exhibido para confirmarlo. Trump busca borrar su fracaso en Irán y evitar ser derrotado en las elecciones midterm. Por eso requiere de la gestión dócil, obsecuente y entreguista de Delcy Rodríguez. Prefiere cegarse ante lo que ello acarrea para la población y la inestabilidad del país.
El rodrigazo, incluyendo a Diosdado, entran con gusto en este juego, pues les permite sobrevivir. Se les facilita, además, por compartir con Trump el mismo idioma de exageraciones, simbolismos, mentiras y medias verdades.
Entre fascistas se entienden, cayéndose mutuamente a embuste para cimentar su alianza. No en balde, el interinato mantiene la censura de prensa, se niega a admitir su criminal desidia ante la tragedia, no rinde cuentas sobre los proventos de la exportación de crudo y relega a un futuro nebuloso unas eventuales elecciones. Obliga, asimismo, a que los militares cumplan el triste papel de anteponer el control a las labores de asistencia a la población.
La tarea de reconstrucción
La tarea de reconstrucción que enfrenta Venezuela sobrepasa sus solas capacidades.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, estima en 37.000 millones de dólares (un tercio del PIB) reponer los daños directos en edificios e infraestructuras, sin incluir “pérdidas económicas indirectas, las interrupciones de las actividades productivas y los servicios, los costes de la respuesta de emergencia, los efectos en las cadenas de suministro, los impactos sociales, medioambientales o macroeconómicos, ni los costes asociados a la recuperación integral, la adaptación estructural y la reconstrucción”.
Como sabemos, el Estado venezolano está aislado de los mercados financieros internacionales. Tiene una gigantesca deuda -240 mil millones de dólares es la última cifra- y su economía está devastada.
Gran parte de la población está afuera.
La necesidad de reconstruir el país, reactivar la economía y consolidar de un Estado social de derecho que asegure posibilidades de una vida digna, de creciente prosperidad, no será posible:
Sin el concurso de ese esfuerzo enorme, hermoso y comprometido que exhibieron tantos voluntarios obrando con las manos para rescatar a quienes se encontraban aprisionados bajo los escombros.
Es menester contar con un liderazgo activo, creíble, con ideas claras. Entre los desafíos, adicional a la destrucción de los terremotos, está conducir un proceso exitoso de reconstrucción de la deuda y concertar con entes multilaterales y países amigos los recursos y la experticia que le devuelva a los venezolanos la confianza de que, juntos, sí se puede.
Esta movilización de este precioso potencial requiere, como prerrequisito sine qua non, unas elecciones limpias y transparentes para que se le devuelva la soberanía a la gente. Es menester un gobierno legítimo, capaz de convocar, en todos los niveles, “los poderes creadores del pueblo” (Aquiles Nazoa), incluyendo a la diáspora, para constituirnos de nuevo como nación con futuro promisorio.
La obstinación de Mr. Trump con el rodrigazo, heredero del desastre criminal que dejó Maduro y ahora repudiado por su manifiesta incompetencia y desidia ante la tragedia, impide recuperar el país. Hay que hacerle ver que su codiciado protectorado no va a ningún lado con ellos. Ante el desastre actual, su culpa no puede borrarse como quien presiona por anular “su tarjeta roja”.
Tiene que entender que es preferible, como aliado, un gobierno democrático, estable, con amplio apoyo popular. Coadyuvar con el regreso seguro al país de María Corina Machado y de tantos otros venezolanos perseguidos y velar por la libertad plena de todos los presos políticos es, en realidad, su mejor apuesta con los venezolanos.
Por el contrario, mantener al rodrigazo es verse envuelto, de forma creciente, en otro de los muchos embrollos en los que ha mostrado tanta vocación por meterse.
Y a Marco Rubio, tan interesado en ser candidato republicano para suceder a Trump en las elecciones de 2028, para lo cual necesita contar con el apoyo de la comunidad latinoamericana en Estados Unidos, ¿no le conviene convencerlo de que por ahí no van los tiros?
Y nuestro agradecimiento
Al gobierno de Trump se le agradece enormemente, como también a los de otros países amigos, la valiosa y urgente ayuda internacional para socorrer a los venezolanos que han sido víctimas de los terremotos.
Asimismo, por haber removido a Maduro, un criminal, de la jefatura del Estado a comienzos de año. No se entiende, por tanto, su interés en conservar su régimen por interpuestas personas, cuando se ha puesto de manifiesto, claramente, que conduce a lo mismo.
ES PREFERIBLE, COMO ALIADO, UN GOBIERNO DEMOCRÁTICO, ESTABLE, CON AMPLIO APOYO POPULAR. COADYUVANDO EL REGRESO SEGURO AL PAÍS DE MARÍA CORINA MACHADO Y DE TANTOS OTROS VENEZOLANOS PERSEGUIDOS Y VELAR POR LA LIBERTAD PLENA DE TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS. Y ESA ES, EN REALIDAD, LA MEJOR APUESTA PARA LOS VENEZOLANOS.
Por
CÉSAR AUGUSTO CASTILLO Z.
CARACAS, 11 DE JULIO DE 2026
La democracia es un sistema político y de gobierno donde el poder reside en el pueblo, quien lo ejerce directamente o a través de representantes elegidos en elecciones libres unifica «el poder del pueblo»











