El acuerdo incluye 11 buques avanzados de fabricación japonesa, con capacidad para misiles a larga distancia y una inversión récord.
Australia y Japón han firmado el acuerdo más grande en materia defensiva entre ambos países, anunciado por el ministro de Defensa, Richard Marles, quien destacó que se trata de «la mayor colaboración jamás alcanzada entre los dos naciones». El acuerdo prevé la adquisición de 11 destructores clase Mogami, fabricados por Mitsubishi Heavy Industries en Japón, con un valor estimado en 10 billones AUD (unos 6.5 billones USD).
Un nuevo acercamiento entre Australia y Japón
Según Marles:
«Este es el acuerdo más importante que jamás se haya firmado entre Australia y Japón».
El ministro destacó que los destructores clase Mogami, diseñados para operar con una tripulación reducida en comparación con los buques actuales de la Armada australiana (clase Anzac), tendrán un alcance de hasta 10.000 millas náuticas y capacidades avanzadas de misiles a larga distancia. Explicó Marles: «Esta capacidad será fundamental para garantizar una proyección efectiva en el contexto estratégico actual»
«Es un barco de próxima generación, silencioso».
El ministro del Interior, Pat Conroy, destacó que el contrato permitirá a los buques australianos elevar su potencia de defensa aérea: «De 32 misiles se pasará a 128, brindando a nuestros marineros armas y sistemas de combate de vanguardia».
Detalles técnicos del contrato
Los destructores clase Mogami son navíos de patrulla avanzados con capacidad para lanzar misiles a gran distancia. A diferencia de los Anzac, que cubren unos 6.000 millas náuticas, los nuevos buques ampliarán significativamente la cobertura operativa de la Armada australiana.
El acuerdo incluye tres buques fabricados en Japón y otros ocho producidos en Australia, según informes de Reuters. Este contrato marcaría un hito para Tokio, que desde 2014 ha estado restringiendo las exportaciones militares, exceptuando acuerdos con países como Filipinas.
El ministro japonés de Defensa, Gen Nakatani, destacó: «Refuerza nuestras operaciones conjuntas con Australia y Estados Unidos», añadió, al referirse a la cooperación militar bilateral.
«Esta colaboración es de gran importancia para la seguridad japonesa».
Un paso clave en la estrategia regional
El acuerdo forma parte del plan australiano de modernizar su armada, anunciado en 2023. Su objetivo es expandir el número de buques de guerra principales de 11 a 26 en los próximos diez años, enfocándose en capacidades para contrarrestar la creciente influencia naval china en el Pacífico.
Las negociaciones inician este año y se espera firmar formalmente el acuerdo en 2026, según anunciaron autoridades de ambos países.












