El fundador de CNN, el creador de la televisión por cable moderna y uno de los filántropos más audaces del siglo XX falleció a los 87 años el 6 de mayo de 2026 cerca de Tallahassee, Florida, rodeado de su familia
Robert Edward Turner III, conocido universalmente como Ted Turner -y apodado «The Mouth of the South» por su lengua sin freno y su ego sin techo-, murió este miércoles en paz, a los 87 años, dejando atrás un legado que literalmente rediseñó la forma en que la humanidad consume información, entretenimiento y deporte. Desde un modesto negocio de vallas publicitarias heredado de un padre que se quitó la vida, Turner construyó un imperio que incluye la primera cadena de noticias de 24 horas del mundo, una constelación de canales de cable, dos franquicias deportivas profesionales y una de las fortunas filantrópicas más ambiciosas de la historia reciente.
Su impacto va mucho más allá de los medios de comunicación: Turner fue pionero del ecologismo empresarial, el mayor propietario privado de bisontes en Estados Unidos, y el hombre que donó mil millones de dólares a la ONU con un simple anuncio que dejó atónita a toda una gala. Amado y odiado, reverenciado e incomprendido, su muerte cierra una era que comenzó mucho antes de que existiera internet y que, paradójicamente, prefiguró todo lo que internet significaría.
El niño de Cincinnati que quería ganarlo todo
Ted Turner nació el 19 de noviembre de 1938 en Cincinnati, Ohio, hijo de Florence y Robert Edward Turner II, un empresario de la publicidad exterior que levantó una compañía de vallas publicitarias con mano de hierro. La familia se mudó pronto a Savannah, Georgia, donde Ted creció bajo la sombra de un padre autoritario, exigente y, con los años, autodestructivo.
Cursó el bachillerato en The McCallie School, un internado masculino de élite en Chattanooga, Tennessee, y llegó a la Universidad Brown con ambiciones académicas -comenzó estudiando clásicas y luego migró a economía- y una pasión por el debate y la vela que nunca abandonaría. Su estancia en Brown terminó abruptamente: fue expulsado por tener una visita femenina en su habitación, episodio que él mismo narraría con orgullo el resto de su vida. Completó su formación en la Reserva de la Guardia Costera de Estados Unidos.
El heredero que salvó el negocio y perdió al padre
En 1963, con tan solo 24 años, Ted Turner tuvo que tomar las riendas de Turner Outdoor Advertising Company tras el suicidio de su padre. El negocio estaba en dificultades; el joven Turner no solo lo salvó, sino que lo transformó en una plataforma de lanzamiento para ambiciones mucho mayores. En pocos años expandió la empresa y acumuló el capital -y el apetito de riesgo- que lo llevaría a dar su siguiente salto.
A finales de los años sesenta comenzó a adquirir emisoras de radio en el sur, y en 1970 compró una modesta estación de televisión UHF en Atlanta, el Canal 17, que rebautizaría como WTCG y luego como WTBS. La estación emitía películas antiguas, reruns, dibujos animados y deporte local. Era el embrión de un superpoder mediático.
El hombre que puso Atlanta en el satélite
El gran salto conceptual llegó en 1976, cuando Turner utilizó la transmisión vía satélite para distribuir WTBS a sistemas de cable en todo el país, inventando de facto el concepto de «superestación» nacional. Para tener contenido deportivo de calidad que programar en su canal, compró los Atlanta Braves de la MLB (y más tarde los Atlanta Hawks de la NBA), convirtiéndose en una figura central tanto del mundo mediático como del deporte profesional estadounidense. Los Braves ganarían la Serie Mundial de 1995 bajo su propiedad.
Un año antes, en 1977, su otra gran pasión -la vela- le dio uno de sus mayores trofeos personales: ganó la Copa América con el velero Courageous, lo que le valió el apodo de «Capitán Extravagante» (Captain Outrageous) que compartiría con «The Mouth of the South».
El día que nació CNN: 1 de junio de 1980
La fecha es una de las más importantes en la historia del periodismo del siglo XX. El 1 de junio de 1980, Ted Turner lanzó CNN -Cable News Network- como el primer canal de televisión del mundo dedicado exclusivamente a las noticias las 24 horas del día, los 7 días de la semana. La industria se rio. Los grandes networks -ABC, NBC, CBS- lo llamaron la «Chicken Noodle Network». Turner respondió con su acostumbrado desparpajo y siguió adelante.
CNN cambiaría las reglas del juego de manera definitiva durante la Guerra del Golfo en 1991, cuando sus corresponsales transmitieron en vivo desde Bagdad mientras caían las bombas. Ese momento convirtió a CNN en la referencia global de la información en tiempo real, y a Turner en una figura indiscutible de la historia de los medios.
El propio Turner, fiel a su carácter excéntrico, preparó un video «del fin del mundo» para ser emitido por CNN el día en que la humanidad llegara a su ocaso: una pequeña banda tocando Nearer, My God, to Thee. El video existe. Nunca ha sido emitido.
Un imperio en expansión: de Cartoon Network a la WCW
La década de los ochenta fue un período de construcción imparable. Turner lanzó CNN Headline News en 1982 y TNT en 1988. En 1986 adquirió la biblioteca de MGM/UA -uno de los catálogos cinematográficos más valiosos de la historia- operación que lo llevó a la polémica práctica de colorizar películas clásicas en blanco y negro, desatando la furia de cineastas y críticos de todo el mundo. Ese mismo año fundó los Goodwill Games, un evento deportivo internacional concebido como una suerte de Olimpiadas alternativas en plena Guerra Fría.
También en los ochenta compró Jim Crockett Promotions y la rebautizó como WCW (World Championship Wrestling), que durante años fue el principal competidor de la WWE de Vince McMahon. Y, quizás menos conocido pero igualmente significativo: fue coproductor de Captain Planet and the Planeteers, la serie animada ecologista que marcó la infancia de una generación entera.
En 1996, Turner Broadcasting se fusionó con Time Warner en una de las grandes operaciones corporativas de los años noventa, operación que eventualmente dejaría a Turner con menos control del que habría deseado sobre sus propias creaciones.
Tres matrimonios, un solo guión: más grande
La vida personal de Turner fue tan turbulenta como su carrera. Se casó por primera vez en 1960 con Julia Gale Nye, con quien tuvo dos hijos (divorciados en 1964). En 1965 contrajo matrimonio con Jane Shirley Smith, con quien tuvo tres hijos más y estuvo casado hasta 1988. Su tercer matrimonio, con la actriz y activista Jane Fonda en 1991, fue quizás el más mediático: una unión entre dos iconos de generaciones distintas que el mundo siguió con fascinación y que concluyó en divorcio en 2001.
El filántropo que dejó a la sala sin palabras
En septiembre de 1997, en una gala en Nueva York, Ted Turner anunció que donaría mil millones de dólares a las Naciones Unidas para financiar programas humanitarios. El auditorio quedó en silencio. El gesto fue tan inesperado en su escala como en su teatralidad, y marcó el comienzo de una segunda vida de Turner como filántropo de primer orden.
En 2001 cofundó junto al exsenador Sam Nunn la Nuclear Threat Initiative (NTI), organización dedicada a reducir los riesgos de armas nucleares, biológicas, químicas y radiológicas en todo el mundo.
El hombre de la tierra: bisontes, bosques y el rancho más grande
Paralelamente a su activismo, Turner se convirtió en el mayor propietario privado de tierras de Estados Unidos en algún momento de su vida, con más de dos millones de acres repartidos en varios estados. Dedicó gran parte de esas tierras a la conservación y a la cría de bisontes -llegó a tener el mayor rebaño privado del país-, con los que también fundó Ted’s Montana Grill, cadena de restaurantes que popularizó la carne de bisonte como alternativa sostenible.
Los últimos años: demencia y silencio
En sus últimos años, Turner fue diagnosticado con demencia de cuerpos de Lewy, una enfermedad neurológica progresiva que fue retirándolo paulatinamente de la vida pública. Sus apariciones se volvieron escasas, aunque su fundación y sus causas continuaron activas. Murió el 6 de mayo de 2026 en las cercanías de Tallahassee, Florida, en paz y rodeado de su familia.
Las reacciones: de Trump a los fanáticos de Scooby-Doo
La noticia se difundió rápidamente y las reacciones en redes sociales fueron tan variadas como la propia vida de Turner. 60 Minutes compartió un archivo de 2003 en el que el propio Turner hablaba de lo que quería en su lápida. Donald Trump lo elogió como «uno de los grandes de todos los tiempos», fundador de CNN, aunque apuntó que la cadena había cambiado radicalmente tras su salida. Cientos de usuarios publicaron simples «RIP Ted Turner» acompañados de imágenes de CNN, TBS o Cartoon Network.
Uno de los tuits más virales capturaba perfectamente la ambivalencia que muchos sienten: «Espero que Ted Turner haya podido ver Scooby-Doo mientras moría. No estaba de acuerdo con él en casi nada, pero respetaba lo que fue capaz de construir.» Pocas despedidas resumen mejor a un hombre así.
Implicaciones y legado
La muerte de Ted Turner no es solo el fin de una vida extraordinaria: es el cierre de una era fundacional de los medios de comunicación modernos. CNN existe; los canales de cable que Turner inventó o popularizó siguen siendo la arquitectura invisible sobre la que se construyó la televisión contemporánea. Su modelo -noticias continuas, deportes como contenido, satélite como distribución- es la gramática sobre la que se escribió luego el streaming, las redes sociales y la información en tiempo real.
Su legado más duradero quizás no sea ningún canal en particular, sino la idea de que los medios podían ser globales, continuos e inmediatos. Esa idea, que en 1980 parecía una locura, hoy es el aire que respiramos.












