El presidente estadounidense Donald Trump ha firmado en secreto una directiva que autoriza al ejército a usar fuerza contra los cárteles de droga latinoamericanos catalogados como organizaciones terroristas.
La medida, recién revelada por el New York Times y confirmada por medios locales, plantea la posibilidad de operaciones militares tanto en el mar como en territorio extranjero. México ha rechazado rotundamente cualquier invasión y ha pedido respetar su soberanía.
Contexto e historia reciente
Con su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump volvió a enfatizar que el narcotráfico constituye una amenaza nacional‑seguridad mayor que el crimen organizado tradicional. En febrero del mismo año, el Departamento de Estado designó oficialmente al Cártel de Sinaloa y a seis grupos latinoamericanos como organizaciones terroristas extranjeras (FTO). Más tarde se añadió el Cartel de los Soles de Venezuela.
A lo largo de su primer mandato, Trump ya había sugerido medidas extremas contra los cárteles: desde disparar misiles sobre laboratorios mexicanos hasta proponer una “guerra” directa con las organizaciones del narcotráfico. En 2022, el ex secretario de Defensa Mark Esper describió que en aquel momento se pensaba incluso en lanzar misiles a México.
Puntos clave
Orden secreta: permite al ejército ejecutar operaciones contra cárteles designados como terroristas.
Grupos objetivo: ocho organizaciones latinoamericanas, destacando la inclusión del cartel de los soles.
Reacción mexicana: Claudia Sheinbaum asegura que México cooperará pero niega cualquier invasión.
Estrategia Trump: tratar al narcotráfico como amenaza de seguridad nacional y considerar la militarización como opción.
La orden ejecutiva y sus posibles operaciones
La directiva, firmada el 20 de enero, crea un marco oficial para que el Pentágono planifique “operaciones militares directas en el mar y sobre suelo extranjero” contra los cárteles. Según informes internos, las fuerzas especiales podrían recibir apoyo logístico e inteligencia, con la coordinación de socios extranjeros. Si se activa, la medida marcaría el primer uso formal de recursos militares estadounidenses contra organizaciones extranjeras por razones de seguridad nacional.
Los carteles incluidos en la lista de terroristas
La lista completa de cárteles de drogas y organizaciones criminales objetivo de la directiva secreta del presidente Donald Trump, designados como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT) por el Departamento de Estado, incluye los siguientes ocho grupos:
Tren de Aragua (Venezuela)
Mara Salvatrucha (MS‑13) (El Salvador)
Cártel de Sinaloa (Mexico)
Cártel de Jalisco Nueva Generación (Mexico)
Cártel del Noreste (formerly Los Zetas) (Mexico)
La Nueva Familia Michoacana (Mexico)
Cártel de Golfo (Gulf Cartel) (Mexico)
Cárteles Unidos (Mexico)
Además, el Cartel de los Soles (Venezuela), supuestamente liderado por el presidente venezolano Nicolás Maduro, fue añadido a la lista de grupos terroristas globales especialmente designados dos semanas antes de la directiva.
Reacción de México y la posición internacional
Claudia Sheinbaum respondió con firmeza: “México cooperará, pero no habrá invasión” y reiteró que cualquier acción militar debe respetar su soberanía. La postura mexicana se ha mantenido consistente a lo largo de la campaña electoral, donde Sheinbaum demostró ser una interlocutora clave para Trump en temas migratorios y de narcotráfico. En el ámbito internacional, la medida podría generar tensiones con aliados que comparten la preocupación por el uso indiscriminado de la fuerza.
El contexto político de la política antinarcóticos de Trump
La orden se inscribe dentro de una línea de acción más amplia que incluye la designación de cárteles como terroristas y la promesa de “combatir” los narcotráficos con medidas drásticas. Este enfoque ha sido criticado por organismos internacionales que consideran que la militarización del problema puede agravar las violaciones a derechos humanos y complicar los esfuerzos de prevención y rehabilitación.
Relevancia local
La autorización del ejército para atacar cárteles extranjeros representa un cambio radical en la estrategia estadounidense contra el narcotráfico. Si se implementa, podría desencadenar una escalada militar en la región, afectar las relaciones bilaterales con México y otros países de América Latina, y plantear dilemas legales sobre la soberanía y los derechos humanos.
El desarrollo de esta medida será crucial para entender cómo Estados Unidos maneja su política exterior frente a la crisis del narcotráfico en el futuro cercano.












