El 13 de noviembre de 2025 la Secretaría de Guerra de Estados Unidos, encabezada por Pete Hegseth, dio un paso decisivo al relanzar y ampliar la Operación Lanza del Sur (Southern Spear).
Lo que comenzó como una iniciativa de vigilancia con sistemas robóticos se transformó en una campaña ofensiva que apunta a eliminar los “narco‑terroristas” del hemisferio occidental. La noticia viene acompañada del despliegue de la portaaviones USS Gerald Ford al Caribe, marcando un cambio de paradigma: la operación pasa de una prueba tecnológica a una acción militar con armamento convencional.
Orígenes y evolución
La Operación Lanza del Sur surgió en el contexto de una creciente preocupación por el tráfico ilícito que atraviesa las costas del Caribe y el Pacífico oriental. A lo largo de 2025, la iniciativa pasó de un proyecto experimental a una campaña con alcance militar completo, impulsada tanto por la política gubernamental como por la colaboración interagencial.
20 de enero de 2025 – Directiva “Securing Our Borders”
El presidente Donald Trump publicó una directriz titulada “Securing Our Borders”, estableciendo prioridades para reforzar la seguridad marítima en el hemisferio occidental. Entre los objetivos, se destacó la utilización de sistemas robóticos y autónomos (RAS) como herramienta clave para combatir el tráfico ilícito.
28 de enero de 2025 – Lanzamiento oficial por SOUTHCOM
El 4.º Escuadrón Naval del Sur (SOUTHCOM) anunció oficialmente la Operación Lanza del Sur dentro de su campaña híbrida Project 33. La misión buscaba “operacionalizar una mezcla heterogénea de RAS” para detectar y monitorear el tráfico ilícito en el área de responsabilidad de SOUTHCOM, que abarca Centroamérica, Sudamérica, el Caribe y los corredores del Pacífico oriental. Se desplegaron buques robóticos de larga estancia (por ejemplo, Saildrone USVs), interceptores pequeños y vehículos aéreos robóticos verticales. Estos sistemas se integraron con los buques de la Guardia Costera y los centros operativos de la 4.º Fleet en Mayport, así como con el Joint Interagency Task Force South (JIATF‑S). El enfoque era aprender tácticas para operaciones híbridas manned‑unmanned que mejoraran las labores de antinarcóticos.
29 de enero de 2025 – Confirmación del inicio
Un informe posterior confirmó que la operación comenzaría “más adelante este mes” dentro del territorio de SOUTHCOM. Los oficiales navales, incluido el Director de la Flota Híbrida Foster Edwards, subrayaron la transición de experimentos a misiones de larga duración y la necesidad de afinar procedimientos para la integración de RAS con fuerzas tripuladas.
31 de enero de 2025 – Detalles de alcance
Se reveló que la operación desplegaría buques robóticos en el Caribe sur, cerca de la costa venezolana, para atacar rutas de contrabando conocidas. El objetivo era evaluar combinaciones de fuerzas tripuladas y no tripuladas para mejorar la vigilancia marítima y ejecutar acciones directas contra narcotráfico.
Febrero–octubre de 2025 – Fase activa
Durante estos meses la Operación Lanza del Sur se mantuvo en operación con actualizaciones limitadas. Se duplicó el número de RAS en el Caribe y el Pacífico oriental, ampliando las misiones ISR (inteligencia, reconocimiento y vigilancia). Se registraron interceptaciones de buques cargados con drogas frente a México y Venezuela. Los sistemas Saildrone y otros contratistas informaron sobre una mayor detección de corredores marítimos utilizados por organizaciones criminales transnacionales. No se reportó ninguna escalada significativa, pero la operación consolidó capacidades ante la inestabilidad venezolana y el aumento del tráfico de narcóticos.
12 de noviembre de 2025 – Briefing clasificado
El presidente Trump recibió una sesión clasificada en la Casa Blanca sobre opciones militares frente a Venezuela. La reunión, liderada por el Secretario de Guerra Pete Hegseth y el Jefe de los Joint Chiefs Dan Caine, utilizó planes creados bajo la estructura original de Southern Spear. El briefing indicaba la intención de escalar la operación más allá del uso experimental de RAS.
13 de noviembre de 2025 – Relanzamiento oficial
Pete Hegseth anunció en X (anteriormente Twitter) el relanzamiento y expansión de la Operación Lanza del Sur. La misión, ahora bajo la nueva Joint Task Force Southern Spear (JTF‑SS) y coordinada con SOUTHCOM, adoptó una postura más agresiva: defender el hogar estadounidense, eliminar “narco‑terroristas” del hemisferio occidental y disrumpir los flujos de drogas que están matando a estadounidenses.
Hegseth enfatizó que la “vecindad occidental es la vecindad de Estados Unidos y la protegeremos”. El anuncio coincidió con el despliegue de la portaaviones USS Gerald Ford al Caribe, ampliando las capacidades de fuego.
La nueva fase: más armamento y alcance
Con el relanzamiento, la Operación Lanza del Sur ha pasado de una prueba tecnológica a una campaña militar con un conjunto completo de recursos. Además de los buques robóticos y drones, ahora se incorporan:
- Navios tripulados (incluidos portaaviones).
- F‑35A y otros aviones de combate.
- Aviones espías para reconocimiento aéreo.
- Coordinación interagencial con la DEA, CIA y aliados regionales.
El objetivo declarado es “defender el hemisferio occidental” y “eliminar a los narco‑terroristas que amenazan la seguridad estadounidense”. Aunque las metas específicas siguen clasificadas, la presencia de fuerzas convencionales sugiere un posible acercamiento a incursiones terrestres o marítimas en Venezuela. El despliegue del USS Gerald Ford al Caribe también indica una intención de proyectar poder de fuego más allá de los límites tradicionales.
Reacciones: polarizadas entre apoyo y alarma
El anuncio generó respuestas contrastantes, reflejando la división política y geopolítica que rodea la intervención militar en el hemisferio occidental.
Latinoamérica
- Apoyo moderado: Algunos analistas colombianos han señalado que la operación podría reforzar la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, subrayan la necesidad de respetar la soberanía regional y evitar escaladas militares.
- Crítica fuerte: Los funcionarios venezolanos califican la iniciativa como “agresión imperialista”. El presidente Nicolás Maduro ha denunciado que la operación representa una amenaza directa a su país, recordando ataques anteriores que resultaron en la muerte de presuntos traficantes.
- Neutralidad informativa: Un corresponsal panameño reporta los hechos con tono objetivo, destacando las tensiones entre EE. UU. y Venezuela sin emitir juicios.
Estados Unidos
- Apoyo conservador: Pete Hegseth afirmó que la operación “defiende nuestra patria” y protege a los estadounidenses de la muerte por drogas.
- Crítica progresista: Tom Phillips, corresponsal del Guardian Latin America, señaló que la relanzada misión sigue siendo un “paso incierto” después de 10 meses desde la primera declaración. Criticó la falta de transparencia y el riesgo de escalada militar sin una clara autorización del Congreso.
Conclusión
La Operación Lanza del Sur representa un cambio estratégico en la política de contranarcóticos de Estados Unidos. Lo que comenzó como una prueba tecnológica se ha convertido en una campaña militar con alcance global, integrando fuerzas tripuladas y robóticas. El despliegue del USS Gerald Ford al Caribe y la presencia de aviones de combate indican un compromiso serio con la eliminación de los “narco‑terroristas”.
Si bien el objetivo es proteger a los estadounidenses de las consecuencias devastadoras del tráfico de drogas, la operación también plantea preguntas sobre legalidad, soberanía regional y estabilidad hemisférica. El futuro dependerá de cómo se desarrollen las próximas acciones militares y de la respuesta de los países afectados, que podrían ver esta iniciativa como un nuevo episodio de tensión geopolítica.













